Del 23 al 27 de febrero de 2026
- Chihuahua eleva 23.5% el valor de su producción minera en 2025

23 de febrero 2026.- Chihuahua cerró 2025 con un repunte relevante en el valor de su producción minera. El indicador sumó 52 mil 916 millones de pesos. Eso implicó un crecimiento anual de 23.5%. Con ese resultado, la entidad se colocó en cuarto lugar nacional. Además, concentró 10.2% del total del país.
El dato proviene de un reporte del Centro de Información Económica y Social. El documento se elaboró con cifras de la Industria Minerometalúrgica del INEGI. En la práctica, el número retrata dos cosas a la vez. Por un lado, confirma el peso minero de Chihuahua. Por otro, exhibe la sensibilidad del sector a precios, leyes de mineral y ritmos de extracción.
Esa sensibilidad se notó en el cierre mensual. En diciembre de 2025, el valor de producción en el estado se ubicó en 3 mil 350 millones de pesos. La variación anual de ese mes resultó negativa, con una baja de 16.9%. Aun así, el acumulado anual sostuvo el avance. El contraste sugiere un año con picos y valles.
La geografía del valor también importa. Guadalupe y Calvo aportó 22.8% del total estatal. Chínipas contribuyó con 21.8%. Ocampo añadió 18.5%. Madera sumó 10.5%. En conjunto, esos municipios concentraron más de 73% del valor minero estatal.
Esa concentración empuja una conversación inevitable en Chihuahua. La mayor derrama se juega en territorios serranos. Ahí conviven minería, vocación forestal, turismo de naturaleza y comunidades con rezagos históricos. Cuando el valor sube, la exigencia social también sube. La ciudadanía suele pedir que el crecimiento se refleje en caminos, salud y agua. Ese reto no se resuelve con un comunicado. Se resuelve con gestión pública y operación responsable.
En el frente laboral, la minería generó 10 mil 911 empleos formales en el estado. El salario promedio diario se ubicó en mil 055.09 pesos. Los promedios más altos aparecieron en Madera, Ocampo y Chínipas, de acuerdo con el mismo reporte. Estos datos ayudan a explicar por qué la minería se mantiene como un ancla económica local.
En términos de metales, Chihuahua sostuvo posiciones altas en varios frentes. En plomo, el estado ocupó el segundo lugar nacional. Reportó 27 mil 259 toneladas. Eso representó 11.5% del total del país. En plata, se colocó en tercer lugar nacional, detrás de Zacatecas y Durango. Chínipas encabezó el volumen estatal de plata con 16 mil 651 kilogramos. En plomo, Santa Bárbara lideró el volumen estatal con mil 610 toneladas.
El caso de la plata merece lectura cuidadosa. El volumen estatal bajó de 108 mil 578 kilogramos en 2023 a 83 mil 021 kilogramos en 2025. La caída no borra la relevancia del metal. Pero sí cambia la ecuación de ingresos y planeación. Menos volumen puede reflejar leyes más bajas, ajustes operativos o decisiones de inversión. También puede responder a mantenimiento, exploración pendiente o variaciones en mineralización.
Al mismo tiempo, el INEGI mostró que, en diciembre de 2025, Chihuahua produjo mil 001 kilogramos de oro. Ese volumen creció frente a diciembre de 2024. En ese mismo mes, Chihuahua registró 83 mil 021 kilogramos de plata. La plata cayó a tasa anual. El plomo sumó 2 mil 173 toneladas. El zinc alcanzó 4 mil toneladas. Estos datos mensuales ayudan a entender el tono del cierre de año.
El telón de fondo nacional tampoco fue cómodo. El INEGI reportó que la producción minerometalúrgica del país cayó 0.9% a tasa mensual en diciembre de 2025. También retrocedió 7.2% a tasa anual, con cifras desestacionalizadas. En cifras originales, descendió la producción de plomo, zinc, oro y plata, entre otros. En cambio, crecieron cobre, carbón no coquizable y azufre.
Con ese contexto, el avance anual del valor en Chihuahua gana relevancia. El estado creció en valor en un cierre nacional de contracción. Eso abre dos interpretaciones plausibles. La primera apunta a una mezcla de metales con mejor precio. La segunda sugiere eficiencia operativa y continuidad productiva en zonas clave. Lo más probable es una combinación de ambas, con matices por municipio.
El entorno de precios también empujó narrativas. En semanas recientes, la plata mostró episodios de precios muy altos, con una volatilidad marcada. La demanda industrial, incluida la energía solar y la electrificación, aparece como factor de fondo. En paralelo, el componente financiero amplificó los movimientos. Ese contexto favorece ingresos cuando el volumen acompaña. Pero castiga cuando el volumen cae, como ocurrió en Chihuahua.
Aquí conviene separar entusiasmo de disciplina. La minería aporta empleo y actividad regional. También exige planeación hídrica, manejo de residuos y diálogo comunitario. Chihuahua enfrenta estrés de agua en varias zonas, y la industria lo sabe. Por eso, cada proyecto serio necesita una narrativa técnica verificable. El control de polvo, la recirculación de agua y la gestión de jales ya no son “extras”. Son condiciones mínimas para operar con legitimidad.
La cadena de proveeduría explica otra parte del impacto. Cada operación minera arrastra transporte, talleres, ingeniería, hospedaje y comercio. En ciudades como Chihuahua capital, Parral o Cuauhtémoc, muchos servicios se conectan indirectamente con la actividad del sector. En municipios serranos, la proveeduría local puede convertirse en el puente más rápido para distribuir beneficios. Ese puente funciona mejor cuando las empresas compran local y capacitan.
La seguridad y la logística se volvieron un costo visible en todo México. La violencia en carreteras elevó gastos de transporte, seguros y medidas de protección, según reportes recientes. Para industrias intensivas en movimiento de carga, como la minería, esa presión se traduce en costos y tiempos. El desafío no es abstracto. Impacta rutas, turnos y decisiones de inventario.
En la discusión pública, también pesa el tema fiscal y la inversión social en territorios mineros. En México, el debate sobre aportaciones y retorno comunitario se intensificó. Un ejemplo recurrente es el Fondo Minero, ligado a derechos creados en 2014. Diversas voces han cuestionado su operación y el destino de recursos con el paso del tiempo. Esa conversación reaparece cada vez que los precios de metales suben y la desigualdad territorial persiste.
En Chihuahua, el reto inmediato consiste en sostener el valor sin desgastar el tejido social. El crecimiento de 2025 coloca presión sobre autoridades y empresas. Nadie quiere que la bonanza se lea como promesa incumplida. Tampoco conviene caer en el extremo opuesto y reducir la minería a conflicto. La evidencia muestra un sector que paga salarios altos en varios municipios. También muestra una economía regional que depende de esa actividad.
El camino razonable exige tres ingredientes, sin romanticismo. Transparencia sobre impactos y aportaciones. Estándares ambientales medibles, con auditorías y seguimiento. Y una política pública que traduzca el peso económico en infraestructura útil. Chihuahua ya se colocó en el mapa por su valor minero. El siguiente paso es sostenerlo con gobernanza, porque el mercado premia resultados, no discursos.
Fuente: Minería en Línea
- Elecciones AIMMGM bienio 2026-2028
24 de febrero 2026.-




Fuente: AIMMGM
- Peñoles contribuye a la transición energética global

24 de febrero de 2026.– Desde hace más de dos décadas, Industrias Peñoles ha fortalecido una estrategia enfocada en la incorporación progresiva de electricidad proveniente de fuentes renovables, contribuyendo así de manera significativa al avance de la transición energética global.
La empresa participa en parques de generación renovable en los estados de Oaxaca, Tamaulipas y Coahuila, lo que le permite abastecer 48% de su consumo energético y reducir su huella ambiental de forma sostenida.
La experiencia de la empresa refleja cómo la industria puede adaptarse a un entorno energético en transformación, integrando eficiencia e innovación tecnológica en sus procesos productivos, al tiempo que genera buenas prácticas con impacto positivo en las comunidades donde opera. En línea con esta visión de largo plazo, la empresa continúa avanzando hacia el objetivo de utilizar energías limpias en la totalidad de sus operaciones, en apego al marco regulatorio y a las tendencias globales de descarbonización.
La electricidad renovable ha sido la principal palanca y sus planes buscan maximizar el suministro de energía proveniente de fuentes renovables para el final de esta década. Para el proceso se evalúa múltiples alternativas, considerando tanto su impacto en la reducción de emisiones como el pronóstico de su viabilidad tecnológica y económica. Por ello, la compañía emprendió el proyecto de hoja de ruta de descarbonización, con el propósito de guiar la estrategia de transición climática de Peñoles.
A partir de los resultados de la evaluación, se identificaron tres palancas con el mayor potencial de reducción, sujeto a su viabilidad en sitio: aumento de la electricidad renovable, electrificación de vehículos y equipos mineros, asimismo la sustitución de combustibles por alternativas como biometano, biocoque o hidrógeno verde.
La siguiente fase se enfocada en validar rigurosamente las palancas de descarbonización a nivel de sitio y en fortalecer la gobernanza de la hoja de ruta de la empresa, con el propósito de que los objetivos y las metas planteados se fundamenten de manera rigurosa.
A medida que el sistema energético mundial acelera su transición, Peñoles mantiene un enfoque orientado a la mejora continua y a la adopción de soluciones que permitan operar de manera más eficiente, responsable y alineada con los nuevos desafíos energéticos, demostrando que la minería moderna puede ser aliada de la sostenibilidad y del desarrollo económico de México.
Este enfoque es especialmente relevante en un contexto en el que las energías renovables han alcanzado un punto de inflexión histórico. Durante 2025, por primera vez, la energía solar y eólica generaron en el planeta más electricidad que el carbón, marcando un hito en la transición energética global, de acuerdo con el análisis del tink tank Ember.
Fuente: Arzate Noticias
- Chihuahua gana visibilidad en SME 2026; México refuerza capacitación y seguridad minera en Salt Lake City

25 de febrero de 2026.- México presentó en MINEXCHANGE 2026, la Conferencia Anual y Expo de la Society for Mining, Metallurgy & Exploration, resultados y prioridades del sector minero. El foro reunió a miles de especialistas y concentró conversaciones sobre innovación, minería responsable y desarrollo profesional.
En ese escaparate internacional, Chihuahua destacó por una combinación que hoy pesa más que nunca en la competitividad del sector. El estado empujó programas de capacitación técnica, fortaleció su presencia institucional y reforzó la seguridad en torno a las operaciones. Ese mensaje conectó con una preocupación global que ya no se limita a la productividad: la industria también exige entornos seguros y reglas operativas claras.
MINEXCHANGE 2026 se realizó del 22 al 25 de febrero, con actividades en el Salt Palace Convention Center y sedes hoteleras en Salt Lake City. La SME, que organiza el encuentro, agrupa a miles de profesionistas y coloca en el centro la seguridad, la gestión ambiental y el intercambio de mejores prácticas.
La delegación mexicana llegó con un foco particular en el trabajo del capítulo México de la SME. El organismo reconoció el desempeño de su presidencia, encabezada por el chihuahuense Carlos J. Dávila. En su primer año de gestión, el capítulo reportó un aumento en afiliación, más actividades de capacitación y concursos técnicos, además de mayor presencia institucional.
Durante el evento, el ingeniero Donald Hulse, director de Forte Dynamics, resaltó el liderazgo de Dávila y el respaldo de Proesmma para empujar iniciativas académicas y técnicas dentro del organismo. La mención no resulta menor: en minería, la formación continua suele traducirse en menos incidentes, mejores decisiones operativas y más innovación aplicada en campo.
Dávila planteó para 2026 una agenda centrada en ampliar la presencia del capítulo México como motor técnico y académico. La ruta incluye becas, profesionalización especializada y redes de colaboración internacional. Esa clase de vínculos suele acelerar la transferencia de conocimiento, desde metalurgia y mantenimiento, hasta ventilación, geotecnia, control de polvo y gestión del agua.
México, además, busca sostener su papel en cadenas industriales de Norteamérica. Un estudio presentado por el CIDE y CAMIMEX subraya que la minería genera más de 3 millones de empleos directos e indirectos. El documento estima 416 mil empleos directos, con una remuneración promedio de 22,518 pesos mensuales, y también describe una red amplia de encadenamientos productivos.
Ese mismo estudio señala que Estados Unidos concentra una parte relevante del destino exportador y que una porción alta de las exportaciones mineras incorpora procesos de refinación y manufactura. En términos simples, México no solo extrae; también agrega valor en segmentos que alimentan industrias regionales, como automotriz, electrónica y energética.
En Salt Lake City, el tema de seguridad tomó un lugar visible. Representantes de distintos países expresaron solidaridad con México por hechos recientes que afectaron al país, según el reporte del evento. En ese contexto, Chihuahua puso sobre la mesa una herramienta concreta: una Policía especializada para reforzar la seguridad en las operaciones mineras.
La seguridad en minería mexicana no se discute en abstracto. Casos como el secuestro de trabajadores mineros en Sinaloa, reportado a finales de enero, muestran cómo la violencia puede alterar operaciones, cadenas logísticas y comunidades. Ese episodio obligó a suspensiones y activó investigaciones, según reportes periodísticos nacionales.
Chihuahua intenta jugar a la defensa con un modelo propio. Autoridades estatales han descrito que la Policía Minera nació por iniciativa de la gobernadora Maru Campos para responder con rapidez y reforzar la seguridad en zonas de extracción y en la logística del sector. La coordinación con empresas y canales de respuesta se volvió parte del mensaje público del gobierno estatal.
A ese componente se suma el uso de capacidades tecnológicas. En reuniones con el clúster minero, actores del sector conocieron el funcionamiento del modelo Centinela, con énfasis en videovigilancia, análisis de información y coordinación operativa para mejorar la prevención y la reacción ante incidentes. En cobertura local, autoridades también han hablado de monitoreo desde centros regionales y respuesta más rápida ante riesgos.
Para México, la señal de fondo en Salt Lake City va más allá del aplauso a un liderazgo local. La presencia en SME 2026 busca colocar al país como un socio técnico confiable, con profesionales que hablan el idioma de la seguridad industrial, la metalurgia y la sostenibilidad. Chihuahua, por su parte, intenta convertir su peso productivo en una narrativa de capacidad institucional y entorno operativo más protegido.
Lo que sigue será sostener esa conversación con hechos. La capacitación necesita continuidad y evaluación. La seguridad necesita coordinación cotidiana y protocolos que bajen a la realidad de caminos, campamentos, transporte y regiones remotas. Si el estado logra mantener ese estándar, Chihuahua no solo “destaca” en una conferencia; también mejora su posición para atraer proveedores, tecnología y proyectos que exigen certidumbre.
Fuente: Minería en Línea
- La verdad sobre el litio en Tamaulipas: ¿por qué el futuro minero está en otros metales?

27 de febrero de 2026.- La presencia de yacimientos de litio y de minerales críticos ligados a la transición energética está descartada en Tamaulipas, de acuerdo con estudios técnicos de la academia y validados por el Gobierno Federal.
El secretario de Desarrollo Energético de Tamaulipas, Walter Julián Ángel Jiménez, detalló el panorama confirmado sobre la riqueza mineral de la entidad.
Explicó que, aunque México tiene identificados minerales críticos y tierras raras, no existe una declaratoria de restricción y, en el caso de Tamaulipas, el tema quedó técnicamente cerrado tras un estudio realizado por la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), derivado de un convenio firmado anteriormente con Litio MX.
“En la región del Altiplano, que era donde estaba proyectado el estudio, no se cuenta con minerales de esta naturaleza que pudieran sumar a las reservas de México”, puntualizó.
Ausencia de litio en Tamaulipas se confirmó con el Servicio Geológico Mexicano
Ángel Jiménez detalló que la información coincide con los registros del Servicio Geológico Mexicano, órgano desconcentrado de la Secretaría de Economía, el cual concentra los datos geológicos oficiales del país.
“No existe presencia de litio en Tamaulipas; los potenciales yacimientos están concentrados en el estado de Sonora, aunque con una geología compleja que dificulta su explotación, al estar atrapados en arcillas”, explicó.
Agregó que en Sonora se ha logrado identificar litio de mayor pureza mediante procesos de extracción geotérmica, pero fuera de esa región, particularmente en Tamaulipas, “está prácticamente descartado”.
Lo que sí hay: minerales y materiales con vocación industrial
De acuerdo con organismos oficiales, el hecho de que no exista litio en Tamaulipas no cierra la posibilidad de un desarrollo minero, ya que el secretario aclaró que la entidad sí cuenta con otros recursos relevantes.
En el más reciente informe de producción minera del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), al cierre de 2025, Tamaulipas registró un incremento de 37% en la producción de azufre, con mil 862 toneladas en ese año.
“Tenemos azufre asociado a la industria petrolera; plomo en la zona de San Carlos; sodio en Aldama; hierro en San Carlos y San Nicolás, además de una amplia presencia de bancos de materiales”, detalló.
Estos bancos, principalmente basalto, laja y materiales calcáreos, representan una oportunidad concreta para el desarrollo de materiales de construcción con potencial de exportación, un mercado mucho más viable y rentable en el corto plazo.
Incluso recordó que en el sur del estado hubo presencia de cobre, aunque advirtió que será necesario verificar si esas condiciones geológicas aún se mantienen.
Hace falta continuidad en la investigación
Ángel Jiménez reconoció que la exploración minera en Tamaulipas se vio frenada durante años por razones de seguridad.
“El propio Servicio Geológico dejó de investigar en su momento por la ola de violencia; ahora, con otras condiciones en el territorio, hay oportunidades”, afirmó.
Indicó que el organismo federal ha solicitado el acompañamiento de la Secretaría para retomar trabajos de campo en zonas donde se identifica una franja geológica que se extiende desde Estados Unidos hasta San Carlos, con posibles indicios de plata, oro, cobre y azufre.
“Son materiales de interés, pero se necesita investigarlos con mayor detalle; cuando se estaba haciendo ese trabajo, tuvieron que salir del estado”, concluyó el funcionario, quien descartó que en Tamaulipas exista litio.
Fuente: El Sol de Tampico
- Minería en México bajo presión: el riesgo que nace en la operación

27 de febrero de 2026.- La minería puede operar a plena capacidad y, aun así, perder dinero sin notarlo de inmediato. Las toneladas se extraen, los contratos se cumplen y los reportes reflejan actividad constante; bajo esa superficie productiva existen fallas internas que reducen márgenes en silencio. El riesgo no siempre proviene del mercado; con frecuencia nace dentro de la propia operación.
De acuerdo con la Cámara Minera de México (CAMIMEX), en 2024 el sector minero registró una inversión total de 5 mil 63 millones de dólares, concentrada principalmente en expansión y mantenimiento de operaciones. Esta cifra confirma que el capital permanece activo, mientras la presión en costos, los procesos regulatorios más estrictos y las expectativas crecientes de clientes internacionales elevan la exigencia operativa.
“Las empresas mineras son capaces de extraer materiales del subsuelo aun cuando existen ineficiencias internas. El problema surge cuando esas fallas se acumulan y afectan costos, activos y compromisos comerciales sin alertas oportunas”, explica Zulma Herrera, empresaria e inversionista del sector minero.
En este contexto existen fracturas operativas que no detienen la producción de inmediato, pero reducen la rentabilidad de forma progresiva. Son fugas silenciosas que, cuando no se atienden, terminan por afectar la viabilidad de los proyectos.
¿Cuáles son las tres fugas silenciosas que amenazan con drenar la minería?
- Compras con sobrecostos: Las mineras que carecen de controles de precio en sus procesos de adquisición enfrentan desviaciones recurrentes. Órdenes sin validación de mercado, dependencia de proveedores únicos y negociaciones sin comparación de alternativas elevan costos operativos y reducen márgenes de forma sistemática.
- Mantenimiento de emergencia: Operar bajo un esquema reactivo multiplica los costos y acorta la vida útil de la maquinaria. La prioridad en la reparación frente a la prevención incrementa gastos imprevistos, reduce horas productivas y compromete contratos.
- Proveedores deficientes: Un proveedor que incumple tiempos, entregas o certificaciones impacta de forma directa en la relación con compradores internacionales. Sin controles claros, la minera pierde credibilidad comercial y enfrenta penalizaciones contractuales que deterioran resultados financieros.
Tres acciones para cerrar estas brechas
La buena noticia es que las fugas se pueden evitar con una estrategia operativa sólida. Las compañías que fortalecen su posición en el mercado implementan mecanismos de control claros y sostenidos:
- Auditoría constante: Detectar desviaciones de precios, monitorear equipos críticos y evaluar el desempeño de proveedores antes de que el impacto alcance la estructura financiera.
- Activar controles por umbrales: Establecer límites máximos de costo por insumo, intervalos obligatorios de mantenimiento preventivo y estándares precisos de cumplimiento para cada proveedor.
- Implementar alertas tempranas: Implementar sistemas que identifiquen precios fuera de rango, ciclos de mantenimiento próximos y retrasos relevantes en entregas.
“La minería no pierde competitividad por un evento catastrófico. Se pierde por pequeñas fracturas que se repiten de forma constante. Cerrar estas fugas no requiere inversiones desproporcionadas; demanda visibilidad operativa, control y decisión para actuar antes de que el daño resulte irreversible”, concluye Herrera.
Fuente: Arzate Noticias
