MENSAJE DEL PRESIDENTE

M. C. Rubén del Pozo Mendoza

En momentos de profunda consternación como el que vivimos recientemente, es cuando el sentido de comunidad y la solidaridad que distinguen a nuestro gremio cobran un significado más profundo.

Mi reconocimiento y gratitud a quienes con responsabilidad social y compromiso humano, participaron junto con la sociedad civil y con otras organizaciones del sector minero-metalúrgico en los manifestaciones, acciones solidarias y acompañamiento en Guanajuato, Chihuahua, Sonora, Hidalgo, Durango, Guerrero, San Luis Potosí y Sinaloa, así como en algunas unidades mineras como Mulatos,  en memoria de nuestros compañeros de Concordia, Sinaloa, localizados sin vida y por el rescate de quienes siguen desaparecidos.

Este hecho doloroso enluta no solo a las familias de las víctimas, sino a toda la industria minera de México. Nos recuerda que detrás de cada operación, cada proyecto y cada jornada laboral, estamos técnicos y profesionistas; nuestras familias, proveedores y población de las comunidades cercanas a las operaciones, que merecemos vivir y trabajar en condiciones de seguridad, dignidad y paz.

La respuesta solidaria de todas y todos ha sido un reflejo del verdadero espíritu de la AIMMGM: un gremio unido, consciente de su responsabilidad social y comprometido no solo con el desarrollo técnico del sector, sino con la defensa de la vida y los derechos humanos de quienes lo integran. 

Hoy levantamos la voz para exigir el esclarecimiento de los hechos, la aplicación de la ley y el combate frontal a la impunidad a este evento que es inédito y que no queremos que se repita. 

No podemos seguir desarrollando una actividad estratégica para el país en condiciones de inseguridad. La minería es una labor esencial para el desarrollo económico, la transición energética y el bienestar social; sin embargo, ninguna contribución económica justifica la pérdida de vidas humanas ni la exposición permanente al riesgo por causas ajenas a la actividad técnica. La seguridad no es un privilegio: es un derecho.

Una vez más hago un llamado a mantenernos unidos, a fortalecer nuestros lazos como Asociación y a actuar con una sola voz, solidaria y responsable. La unidad del gremio es nuestra mayor fortaleza para enfrentar los retos actuales, honrar la memoria de nuestros compañeros que perdieron la vida y para mantener la esperanza de que los otros cinco serán localizados. 

De igual forma, reconocemos las manifestaciones de otras organizaciones fraternales como Cámara Minera de México, el Colegio de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de Mexico, WIM, UMAI y otras que también alzaron la voz para manifestar su indignación sobre este lamentable acontecimiento. 

Hoy, más que nunca, la AIMMGM permanece unida.