Juan Ignacio Diaz

Presidente de la International Copper Association (ICA)

Cuál es la importancia de un organismo como la International Copper Association?

La International Copper Association (ICA) es una asociación que se creó en los años sesenta con la finalidad de conectar el mundo de la producción de cobre con el usuario final, es decir, los fabricantes. Hoy en día la conforman 34 miembros, opera en seis regiones del mundo y representa prácticamente el 50% de la producción mundial de cobre.  Algunos de nuestros socios son los grandes productores mundiales de cobre en la actualidad como son Grupo México, Codelco, Antofagasta Minerals, Freeport-McMoRan, Teck Resources,  Glencore y Vale, entre muchos más de igual importancia.

La misión de la International Copper es promover el cobre como elemento de elección, de tal manera que los tecnólogos, los fabricantes, los tomadores de decisiones, entiendan cuáles son las propiedades del cobre que lo hacen tan útil para la descarbonización.

Adicionalmente, debemos proteger los mercados del cobre. Todo el cobre que se produce en países como Estados Unidos, Canadá, México, Perú,  Chile, etc., entra a distintos mercados alrededor del mundo, y en esos mercados hay muchas regulaciones. Nuestro Trabajo en ICA es utilizar la ciencia, contamos con la capacidad de analizar el cobre de forma técnico-científica y generamos las evidencias que sustentan su impacto en la vida humana, en las plantas, en  todo el ecosistema del planeta. Toda esta información se presenta ante los distintos reguladores, ya sea en Estados Unidos, China, la Unión Europea, América Latina, etc., con la finalidad de derribar las barreras -muchas veces injustas- que se tienen en algunos mercados sobre el cobre.

Por último, en ICA  defendemos y sustentamos la demanda del cobre en los distintos países, y lo hacemos con ingeniería, con inteligencia de mercado. Los grandes mercados en los que estamos presentes son aquellos en donde el cobre está creciendo con mayor fuerza.  Estos lugares son: Estados Unidos, Europa, China, México, Corea, Japón y la Unión Europea,  todos ellos son países manufactureros, países que fabrican autos eléctricos, cables, motores, es decir, desarrollan los distintos componentes que impulsan el crecimiento del cobre. 

¿Cuáles consideras que han sido los principales cambios que ha experimentado la industria del cobre? 

Si comparamos hoy en día a esta industria con la del siglo pasado por ejemplo, tenemos que es una industria diferente, aunque todavía hay personas que la evocan con pico y pala. Hace 100 años lo que importaba en la industria minera además de la extracción -obviamente-, eran los salarios y los impuestos, esa era la gran preocupación. Ahora, eso ha cambiado de forma absoluta; hoy en día la industria minera es sumamente compleja, ya que además de pagar salarios mayores que en otros sectores económicos y contribuir con impuestos muy importantes en las comunidades donde se ubican las operaciones, tenemos desafíos gigantescos, por ejemplo, la seguridad de nuestra gente en todas las unidades, las regulaciones en materia ambiental, fiscal, el suministro de energía, el acceso al agua, las bajas leyes del mineral, el relacionamiento comunitario, los derechos laborales, o sea, son un sinfín de retos que tiene hoy esta industria.

¿Coincides con lo que dicen algunos expertos sobre que en América Latina en general, se tiene una industria del cobre todavía a nivel extractivo, pero no hemos logrado dar el paso a su industrialización como ha sido con otros países? 

Ante todo, es muy importante no olvidar que estamos en un mundo globalizado y eso no va a cambiar en lo inmediato. Tomemos el ejemplo de Chile, en el norte del país tenemos litio y cobre, entonces la pregunta sería ¿Por qué no fabricar nosotros las baterías? Se necesita una especialización de mano de obra muy sofisticada de conocimientos y procesos, cuando del otro lado existe una competencia muy fuerte de países con una gran capacidad manufacturera como China, la India o Estados Unidos; México incluso, que es un país manufacturero por excelencia podría tener en algún momento una industria de autoconsumo y manufacturar también los productos finales.

En América Latina, tenemos una gran oportunidad de capitalizar la creciente demanda del cobre por los grandes mercados ya que en la actualidad este continente concentra aproximadamente el 40% de la producción mundial, y consideramos todavía un incremento significativo; se espera que la producción de este metal se duplique y que en 2045-2050 se alcance una producción de 50 millones de toneladas; este repunte significaría la creación de nuevas empresas mineras para cubrir la demanda. Sin embargo, para lograr dicho crecimiento dependemos mucho de las legislaciones en los distintos países. Se requiere reducir los tiempos para otorgar los permisos, necesitamos celeridad para lograr la producción que se necesita.

¿Cuál es el papel que juega el cobre en la transición energética? 

El cobre tiene propiedades que son únicas y que ningún otro material posee. Es además un metal 100% reciclable, sin perder sus propiedades y eso se tiene que entender muy bien ¿Cuáles son esas propiedades? Es un gran conductor eléctrico, un gran conductor térmico, es anticorrosivo, alta ductilidad y maleabilidad, es antimicrobiano, esencial en temas de salud, es seguro y es duradero. Baste señalar que más del 60% del cobre que alguna vez se produjo, hoy en día sigue en funcionamiento productivo, utilizado en miles de aplicaciones: celulares, computadores, en el cableado eléctrico, en transformadores, en infraestructura diversa. Todas estas propiedades absolutamente únicas, hacen que el cobre sea el elemento preferido al construir las diversas tecnologías para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y descarbonizar al mundo. 

No existen las energías renovables sin el cobre. Y para ser justo, no existe cobre sustentable sin energías renovables. Un parque eólico o cualquier fuente energética requiere de mucho cobre, están además el cableado, los motores, el aire acondicionado, los transformadores, es decir, una serie de elementos que son indispensables para habilitar un parque eólico. El cobre posibilita la electromovilidad, que es uno de los pilares fundamentales para la descarbonización del planeta. Sin cobre, no hay autos eléctricos, éstos utilizan 5 o 6 veces más cobre que un auto convencional. La digitalización también ayuda a la descarbonización y requiere de una cantidad de energía brutal, hablamos de un 30%,40% más de energía de lo que se utiliza hoy en día. Y mas energía significa mayor generación, mayor transmisión, mayor distribución, más transformadores, más cables, más motores, y por lo tanto, más cobre.

Entonces, si realmente abogamos por un mundo más limpio y tenemos que buscarlo, necesitamos el cobre.

¿Qué se tendría que hacer para cambiar la imagen de la industria minera? 

Debemos empezar por lo básico, que es educar a nuestra gente y no me refiero a la población adulta.  Tenemos que educar a nuestros niños para que entiendan a temprana edad qué es la minería, porque mucho se habla de la industria extractiva, pero poco se dice de la industria transformativa y lo que eso significa. En Chile, se ha puesto en marcha el proyecto “La magia del cobre”; como parte del proceso, nos  acercamos a las escuelas con niños de entre siete y doce años, les enseñamos no sólo cómo se produce el cobre, sino también para qué sirve. De esta forma, buscamos  cambiar la mentalidad, queremos hacerles entender que todos los requerimientos que ellos tienen en su vida diaria, como el uso de un automóvil, de una tableta, un videojuego o las cosas más simples dentro de sus hogares, provienen de la minería. 

Los que trabajamos en esta industria sabemos muy bien sobre los procesos de extracción del cobre o los beneficios económicos que se generan en las comunidades que participan en la producción, pero el resto de la gente no sabe para qué sirve el cobre. Hoy en Chile, algunas personas no tienen acceso a energía eléctrica, imagina el nivel de pobreza que existe, si queremos crecimiento y cambiar esas condiciones necesitamos el cobre, a final de cuentas, este metal se convierte en una unidad de desarrollo. 

Entonces, tenemos que saber contar la historia del impacto del cobre en el desarrollo humano, en el bienestar que representa y no solo de quienes lo producen. El cobre no es bueno porque aquí lo producimos y porque da trabajo a las comunidades, eso es una parte de la historia y ya la conocemos; tenemos también que contar la historia de cómo el cobre está cambiando el mundo y que no existe transición energética sin cobre. Un cátodo de cobre puede descarbonizar el planeta, 100 cátodos de cobre sirven para cambiar el mundo, literalmente. 

¿Cuáles son los desafíos en la industria del cobre?

En primer término, debe hacerse una distinción desde la perspectiva del usuario final como pueden ser Toyota o Siemens u otras empresas; ellos están buscando circularidad, una producción responsable, disponibilidad, es decir, que haya suficiente material, buscan también reducir la huella de carbono. Del lado de las empresas productoras de cobre los desafíos son muchos y enormes, el primero de ellos es la seguridad de los trabajadores, el acceso al agua, las regulaciones, el tema de las comunidades, los derechos laborales, los derechos humanos. Además tenemos que reducir también los costos de la energía, porque hoy en día utilizamos el doble para poder extraer lo mismo. Y a todo lo anterior hay que sumarle la baja ley del mineral. Qué implica lo anterior? Que deben invertirse más recursos para lograr la misma cantidad de cobre y eso es un desafío fundamental.

Actualmente, las leyes del mineral han bajado, hay miles de millones de toneladas de cobre que están en reservas, hay nuevos depósitos y hay que extraerlos, pero se tienen que buscar las mejores tecnologías que permitan eficientar la extracción. Afortunadamente, los grandes proveedores de la industria minera trabajan en eso, cada año se descubren nuevas tecnologías que hacen más rápida y más eficiente la extracción de cobre, pese a que las leyes del mineral hayan bajado. 

Al respecto, existen algunas historias muy edificantes de lo que están haciendo las empresas mineras (muchas de ellas son socias de ICA) como es el uso al 100% de energías renovables en sus operaciones o, para evitar el uso de agua continental o fresca, se está utilizando el agua del mar a través de sofisticados procesos de desalinización. Y en este punto, vale hacer la pregunta: Qué otra industria está haciendo inversiones gigantescas como lo hace la industria minera del cobre para ser una industria sustentable y plenamente responsable de su entorno? Yo creo que ninguna.

¿Cómo afecta a la industria del cobre los conflictos geopolíticos que se observan actualmente?  

El usuario final se ve afectado por las decisiones gubernamentales y los conflictos geopolíticos que se generan. Es un hecho que hay pugnas entre las grandes potencias, las cuales están haciendo todo lo posible por acceder a los minerales críticos. Se han desatado de esta forma restricciones a las exportaciones e importaciones y los aranceles impuestos son muy mal precedente. Aunque por otro lado, los diferentes gobiernos se han dado cuenta de que no todo es política y que la parte técnica y económica es fundamental; me explico, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió poner un arancel de cero para el cobre cuando se trate de importaciones de cátodos de cobre. Actualmente, este país produce un millón de toneladas de cobre al año, pero utiliza dos millones. ¿De dónde saca ese otro millón? El cobre restante proviene de países como México, Chile o Perú. Entonces, cuando dicen que esto es pura política, yo tengo mis dudas, en el mundo del cobre, creo que Estados Unidos entendió muy bien que necesita aliados confiables y la decisión de poner cero por ciento a la importación de cátodos de cobre es una fiel muestra de ello.

Con los niveles de automatización que se manejan cada vez más en la industria minera, existe el riesgo de un desplazamiento del recurso humano?

No, el recurso humano no se va a reemplazar. Lo que se va a reemplazar es la función del recurso humano, que es distinto. Me explico, habrá un reskilling, o recapacitación de nuestra gente hacia otras labores, que seguramente serán menos peligrosas, porque sí, dentro de la industria minera, reconozco que hay labores que son de alto riesgo o muy peligrosas, y es aquí precisamente (para salvaguardar a nuestros trabajadores) en donde habrá una tendencia al reemplazo, pero hay muchísimos procesos de las operaciones en donde el recurso humano es absolutamente necesario y eso no hemos visto que esté disminuyendo. Al contrario, lo que se observa es un aumento de personal, pero con capacidades mucho más técnicas en lo digital y en la automatización.

¿Cuáles son las perspectivas del cobre para los próximos años?

En cuanto a la demanda, seguirá en aumento, se respalda lo anterior por visibles mega tendencias, como la electrificación, la digitalización, el cambio climático y la urbanización. Ahora mismo, observamos como están creciendo las clases medias en Asia, y este es un fenómeno que en latinoamérica llama mucho la atención, estamos hablando que al año más de 100 millones de personas en Asia acceden a las clases medias, y eso significa una cantidad de infraestructura gigantesca. Es decir, representa mayores y más grandes ciudades o expansiones de ciudades con mayor generación, transmisión, distribución de energía, cargadores, cables, automóviles, tráfico, seguridad, edificios, toda una infraestructura básica que requiere de cobre, y eso es lo que permitirá que la industria siga creciendo.

A la vez, también en latinoamérica podemos vivir ese crecimiento económico, y no sólo por una mayor producción de cobre sino por el desarrollo que se registra en otras zonas geográficas del mundo. En ese sentido, cuando decimos que se espera duplicar la producción de cobre, eso significa un enorme beneficio para nuestros trabajadores, para las comunidades en las que se ubican las operaciones, sin olvidar la contibución al Estado mediante el pago de impuestos que hacen las empresas.

Tus mayores satisfacciones en el plano profesional?

Trabajar en una industria que está muy cerca de mi corazón, porque si bien yo represento a la industria del cobre en el contexto global y paso gran parte de mi tiempo en los países más importantes como México, China, India, Estados Unidos, la Unión Europea, Corea y Japón, siento que estoy contribuyendo a algo que no solamente le sirve al mundo, porque realmente creo que el cobre hace bien al mundo y es un motor de desarrollo humano.  Siento que también estoy trabajando por la gente que más quiero en Chile. Entonces, al final, hay una duplicidad de satisfacción en lo personal y en lo profesional.