Modelo de Gestión Empresarial
Por: Juan Manuel González
En 2003, Japón ocupaba el segundo lugar a nivel mundial como la economía más grande por Producto Interno Bruto (PIB), justo después de Estados Unidos, siendo una de las principales potencias económicas y un mercado de consumo crucial, aunque enfrentaba desafíos económicos conocidos como la “década perdida”-estancamiento económico y deflación a partir de 1990-. En 2003, México se posicionó en el 12º lugar.
En 2024, Japón se consolidó como la cuarta economía más grande del mundo en términos de Producto Interno Bruto (PIB) nominal, tras ser superada por Alemania a principios de año debido a la depreciación del yen y la recesión, aunque se mantiene como una potencia tecnológica y manufacturera global, siendo la cuarta economía también por Paridad de Poder Adquisitivo (PPA). En 2024, México ocupó el puesto 13.
En el año 2003, se realizó una conferencia sobre Japón en el Palenque de las instalaciones de la Expo Gómez Palacio. Los resultados de la excelente difusión y la publicidad previas a la fecha del evento, provocaron una avalancha de gente, lo cual ocasionó filas de automóviles desde la Expo hasta las oficinas de Hacienda de El Eriazo en Torreón. El lleno total del Palenque demostró el gran interés que los laguneros tienen por conocer los cimientos del éxito de los japoneses.
Ante un público heterogéneo en el cual, se apreció – como siempre sucede desde hace varios años en la Laguna, que la participación de las mujeres fue de mas de un cincuenta por ciento, el conferencista habló sobre el desarrollo desde el inicio de grandes compañías japonesas y como han llegado a ser los importantes consorcios industriales que hoy tienen gran influencia en el mundo entero y presentó a Japón como el segundo país económicamente más poderoso del planeta, después de los Estados Unidos.
El conferencista conjugó en japonés el verbo ser o estar: watashi wa, anata wa watashi-tachi wa -yo soy, tú eres, nosotros somos-, indicando que también estas expresiones se aplican al verbo armonizar; efectivamente, los habitantes del país del sol naciente tienen en muy alta estima la armonía en todo y el respeto a las demás personas. En una ocasión aquí en la Laguna, cuando atendimos al representante de una importante empresa japonesa que en la actualidad ya tiene varias plantas en la región, después de las negociaciones que tuvimos con él durante varios días, celebramos nuestros acuerdos con una cena en un importante restaurante y después de tomar varios tequilas, se puso muy contento y muy extrovertido al grado de que todos los asistentes se estaban percatando de sus simpáticas y fuertes carcajadas con que celebraba las bromas y anécdotas que comentábamos en la mesa. En cierto momento, nuestro amigo japonés al darse cuenta que distraía a los demás asistentes, se puso de pie y pidió disculpas muy amablemente a los ocupantes de cada mesa haciendo una reverencia y diciendo en inglés: “Lo siento mucho, realmente lo siento mucho, discúlpenme por ser tan ruidoso, lo siento mucho”. Masatoshi Watanabe, se estaba disculpando por romper la armonía del restaurante.
En la conferencia, se habló de grandes empresas como Matsushita, Sony, Toshiba, Hisikawajima Harima Heavy Industries, Nipón Steel, Hitachi y Nissan, entre otras. También se mencionaron los factores de éxito de estas empresas: acabar con lo que obstaculiza el éxito, organizarse y tener métodos, limpieza y pulcritud en las instalaciones y al realizar el trabajo, uniformar la actitud y estandarizar el trabajo, invertir mucho en entrenamiento y capacitación y hacer alianzas con otras empresas y con los proveedores.
Lo que enfatizó el conferencista respecto a la posibilidad de realizar un acuerdo de libre comercio entre México y Japón, se llevó a cabo un año después, se llama Acuerdo para el Fortalecimiento de la Asociación Económica (AAE), firmado en 2004 y vigente desde el 1 de abril de 2005, se mantiene activo y es incluso objeto de revisiones para mejorar el acceso a mercados agrícolas e industriales.
Es muy probable que los asistentes a esta conferencia que laboran en empresas pequeñas y medianas se hayan preguntado que pueden hacer ellos para tener resultados semejantes a los de las empresas japonesas. Como complemento de esa conferencia, a continuación, les comparto los conceptos de la cultura empresarial japonesa que se pueden adaptar en las empresas de nuestro país:
- Desarrollar a la gente antes que al producto.
- Los ejecutivos conocen y tienen experiencia en casi todos los puestos.
- Los jefes deben entender que su tarea primordial es la de entrenar a sus subalternos.
- Trabajar más para poder exigir más.
- Es mal visto que el personal entre o salga apegándose estrictamente al horario estipulado sin aportar más tiempo.
- El objetivo de la empresa es la contribución a la sociedad y asegurar las utilidades.
Adicionalmente, muestro a los lectores las conclusiones del “Modelo de Gestión Empresarial” analizado en el Programa Ejecutivo de Administración Corporativa realizado en Tokio, Japón:
- No hay fórmulas mágicas.
- Definir metas y objetivos.
- Establecer los procedimientos para conseguir los objetivos.
- Asegurarse de que se cumplan los objetivos día a día.
- Establecer estrategias de mejora continua a corto mediano y largo plazo.
- Audacia para identificar los cambios en un mundo sumamente dinámico.
- Disposición y habilidad para incursionar con nuevos productos.
- Intentar siempre ser el No. 1.
- Posicionar nuestra marca en el mercado.
- Identificar los problemas internos y aceptar ayuda externa.
- Enlazar las ventajas competitivas con la visión del negocio.
- La acumulación constante de mejoras le da a la empresa muchas utilidades.
- Necesidad de alianzas estratégicas.
- Los tres factores mas importantes de la Alta Dirección:
- Altas aspiraciones.
- Fuerte convicción.
- Compromiso.
Aun cuando Japón carece de materias primas y de recursos naturales y el país completo es, en área, equivalente a los estados de Chihuahua y Durango, los conceptos anteriores nos indican que los japoneses han estado haciendo algo más que cumplir, gran parte de ese “algo” es más importante que los propios sistemas de calidad que han desarrollado; una de las causas esenciales de la superioridad japonesa radica precisamente en este modelo de gestión empresarial. La población actual de Japón es de 124 millones de habitantes y la de México es de 130 millones.
Fuentes de referencia: INEGI, Libro Lo que no enseñan las Universidades . JMGC.
