Maestra Marisol Barragán Mendoza

Presidenta WIM México
Directora General de Minera San Xavier

¿Cuáles son las principales líneas de trabajo en nueva directiva de WIM?

En el Consejo Directivo Nacional de WIM tenemos como una prioridad especial el desarrollo de las jóvenes que estudian en las universidades las carreras afines a las ciencias de la tierra, así como las carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Estas disciplinas académicas son fundamentales para la innovación, el desarrollo tecnológico y la transformación digital. 

Otro eje principal de nuestro plan de trabajo es desarrollar las capacidades de las mujeres que ya trabajan actualmente en la industria minera. (Soy una convencida de que en tanto se cuente con una mayor preparación, experiencia y aprendizaje, más oportunidades se abren dentro del sector y otras industrias). Adicionalmente, en WIM continuaremos la labor de visibilizar el trabajo que desde las diferentes trincheras realizan las mujeres en la minería. En nuestras plataformas, en las redes sociales, en los congresos, apoyaremos la participación activa y constante de todas ellas.

También a través de WIM, tenemos el objetivo de seguir desarrollando aquellas habilidades y capacidades que en algunos contextos se han denominado como soft skills y que a nosotras nos gusta denominarlas power skills, porque son habilidades necesarias para alcanzar un alto desempeño laboral, eficiente y con enfoque. Cuando hablamos de estas power skills nos referimos a entrenamientos en materia de liderazgo, gestión de emociones, comunicación eficiente y asertiva, manejo del tiempo, planeación estratégica, pensamiento analítico y varios etcéteras. Debo decir que hoy en día nos damos cuenta del enorme valor de trabajar en el desarrollo de estas habilidades porque son muy necesarias para llevar a cabo las actividades de nuestro sector, de ahí la importancia de trabajar en ellas e implementarlas en todos los procesos.

Es un reto muy grande porque las mujeres en minería son un grupo multidiverso de profesionales y diseñar programas de entrenamiento que sean atractivos para todas, requiere conocer a nuestras socias. La minería es una industria tan generosa que le ha abierto las puertas no solo a ingenieras, geólogas, o metalurgistas, sino también a psicólogas, sociólogas, abogadas, comunicólogas, contadoras, etcétera. Entonces, el enfoque de WIM es brindarles a todas ellas las capacitaciones profesionalizantes que les sirvan en su día a día, además de los talleres, cursos y seminarios. Una minería mexicana de vanguardia, responsable, profesional, requiere lo mismo:  colaboradoras mineras que estén a la altura de las necesidades de la industria y de las comunidades donde desarrollan sus proyectos.

¿Los logros más visibles de WIM?

Actualmente, somos más de 77 mil mujeres trabajando en la minería, lo que representa un 18.5 % del total de colaboradores que laboran en el sector. La data se empezó a recopilar desde 2015 y desde entonces se ha registrado paulatinamente un incremento en la participación de las mujeres en minería; y es un hecho que el trabajo realizado por WIM a lo largo de los últimos años, en la parte formativa y profesionalizante, así como el enfoque en la atención de la parte emocional de las compañeras, ha contribuido a elevar ese porcentaje. Creer en nuestras capacidades, confiar en nuestras fortalezas y tener la certeza de que estamos haciendo un buen papel dentro de la minería, se dice de pronto muy sencillo, pero requiere de un intenso trabajo interno.

WIM maneja una serie de talleres y webinarios que trabajan esa parte interna, que una vez que ha sido y atendida y desarrollada, permite transitar hacia una vida profesional plena, con resultados notables, dentro de una industria que sabemos, es muy exigente y por demás demandante. 

Otro logro que hemos alcanzado en WIM es el reconocimiento del trabajo y contribución de las mujeres en la industria minera. Ya existe estadística y casos  comprobables de cómo la minería se ha ido transformando en campos donde las mujeres tienen presencia e injerencia; por ejemplo, en contabilidad y finanzas, jurídico, sostenibilidad, seguridad y salud, recursos humanos. En esas áreas, puede observarse un desempeño muy articulado y profesional de las mujeres en minería.

 Existe todavía un reto muy importante por ganar un poco más de espacios en áreas operativas, exploración y explotación de los proyectos mineros, donde el porcentaje de participación aún es muy bajo, pero como lo mencioné línas arriba ya estamos trabajando con las jóvenes y al mismo tiempo, capacitamos a las ya egresadas para que accedan a ese tipo de puestos de trabajo.

¿Cuál ha sido hasta ahora el impacto de la fuerza laboral femenina en la industria minera?

El impacto de las mujeres en la minería se registra en distintos rubros. Por ejemplo, en el área de seguridad se han observado resultados muy importantes; las mujeres supervisoras son escrupulosas en cumplimiento y seguimiento de protocolos, tienen muy desarrollada la capacidad de identificar y prevenir riesgos. No están dispuestas a incumplir la norma, al contrario, se trabaja con mayor ahínco; y esto trae como consecuencia la reducción de incidentes dentro de las unidades mineras. 

Otro aspecto importante: ya está comprobado que las mujeres que operan maquinaria son mucho mas cuidadosas en su manejo. Se ha demostrado que cuidan y cumplen a detalle los límites de velocidad, no someten los vehículos a movimientos bruscos, hay un desgaste menor en los neumáticos, ahorro de diésel; en conjunto, todo esto es esencial no sólo en el tema de la seguridad, sino también en la reducción de gastos de mantenimiento, lo que al final se traduce en una reducción de los costos operativos.

En el área de sostenibilidad también se observa el impacto del trabajo femenino. Actualmente, hay muchas mujeres que laboran en los departamentos de sostenibilidad y relacionamiento comunitario,  y la razón es porque nosotras podemos identificar muy bien cuáles son las preocupaciones y las necesidades de nuestra gente en las comunidades anfitrionas de los proyectos mineros, y a la vez, logramos transmitir dichos inquietudes a la empresa; identificamos posibles conflictos y ofrecemos soluciones antes de que se presenten las diferentes problemáticas, es decir, somos sensibles y sabemos escuchar. En este sentido, el relacionamiento comunitario es fundamental para obtener la licencia social y llevar a cabo cualquier proyecto minero.

Por último, quiero destacar los bajos índices de rotación y abandono del personal femenino en la minería. En una industria con un mandato masculino de larguísima tradición, las mujeres no abandonamos fácilmente nuestros empleos porque nos ha costado mucho esfuerzo obtenerlos. Llegamos motivadas, con ideas innovadoras, con creatividad, con entusiasmo. 

Quienes trabajamos en la minería lo hacemos con plenitud y la explicación es que lo que hacemos lo llevamos a cabo con pasión y con amor en una industria tan compleja, tan demandante, como esta. Podría decir que la continuidad laboral es otro de los rasgos distintivos de las mujeres en el sector minero.

¿Cuáles son las políticas con perspectiva de género más importantes que tendrían que implementarse en la industria minera?

Ya existen ahora normas federales que establecen prohibiciones a la discriminación, cero tolerancia al acoso y a la violencia, trato equitativo, igualitario, etc. Actualmente, un porcentaje muy alto de las empresas mineras en México han adoptado esas políticas. Nuestra industria ya está transitando del mero cumplimiento legal a un cumplimiento consciente y con propósito, poniendo en el centro del negocio a las personas. Me refiero a los trabajadores y por supuesto, la gente de las comunidades. 

Sin embargo, me preocupa que esas políticas, esas mejores prácticas, se queden solo en buenas intenciones, que demos una buena cara y que al interior de los centros de trabajo se lleven a cabo conductas inadecuadas, esto con relación a las mujeres, pero también con el resto de colaboradores.

Desde WIM trabajamos con nuestras socias, en términos de información sobre cuales son sus derechos laborales, y en temas de acoso y de violencias las orientamos para que busquen la asistencia legal y el acompañamiento psicoemocional. Como asociación no tenemos injerencia directa dentro de las empresas ante un eventual incumplimiento de la normatividad, porque no somos una defensoría de mujeres o un sindicato, pero trabajamos con ellas para que tengan claridad de lo que deben hacer frente a esos eventos, que no se debe permitir y cómo proceder a denunciar ese tipo de prácticas. 

¿Qué se necesita en la industria minera para impulsar el trabajo de las mujeres en los niveles de alta dirección? 

Es cierto que en los niveles directivos o de toma de decisiones, existe todavía una asignatura pendiente para la minería mexicana y para las mujeres de WIM. ¿Qué debe hacerse? Se tiene que capacitar a las supervisoras, brindar la batería de herramientas que ya había señalado, cuando me referí a las power skills. Las mujeres debemos trabajar más para desarrollar nuestras habilidades de liderazgo en el ámbito laboral; por un tema histórico-cultural, de roles establecidos (que ahora ya se está deconstruyendo), para tomar decisiones o guiar. Entonces, nosotras sí necesitamos capacitaciones adicionales en esas materias. La mejor forma en la que podemos apoyar a las mujeres a alcanzar esos puestos a nivel directivo es con capacitación y delegándoles proyectos importantes donde comencemos a entrenar esas habilidades directivas, de liderazgo, de toma de decisiones, de asunción de riesgos. Cuando una empresa minera confía asuntos o proyectos importantes en las mujeres, en ese momento las está ayudando a prepararse para ocupar puestos de alta dirección, las está convirtiendo en tomadoras de decisiones, en grandes líderes. Desde mi perspectiva, ese es el camino. 

En otros sectores se habla sobre el riesgo de un manejo de cuotas de género sobre un mérito individual, sucede lo mismo en la industria minera? 

En primer término y a nivel general, debo destacar el talento de las personas con independencia del género; las habilidades, la entrega de resultados, el compromiso, es lo que debe privilegiar.

Pero también he visto que en minería cuando una mujer llega, cambia su historia,y cuando llegan muchas, transforman la minería. ¿Qué quiero decir? Las mujeres sí abrimos la puerta para otras mujeres en la minería, formamos grupos, las recomendamos, ayudamos y damos la mano, no solo a trabajadoras mineras, sino a mujeres de nuestras comunidades. Cuando las niñas y mujeres de las comunidades miran el trabajo de una ingeniera, o topógrafa o psicóloga, se les abre la perspectiva de un desarrollo profesional, de una nueva vida distinta al entorno comunitario. Lo he visto innumerables veces, las mujeres mineras inspiran a jóvenes cuyo plan de vida primario era casarse y tener muchos hijos porque ese era su contexto, lo único que conocían. A través del trabajo que las mujeres hacen dentro de las comunidades, inspiran a otras mujeres y les permiten creer en una idea en la que es posible el ejercicio de una profesión, y a la vez, disfrutar de un plan de vida familiar. Lo anterior, lo viví de manera directa con unas jóvenes en las comunidades de Cerro de San Pedro, en San Luis Potosí. 

Puede sonar controvertido cuando afirmo que el talento, resultados y esfuerzo son muy importantes más allá del género. Pero también sé que, en posiciones como la nuestra, como la mía, tenemos que hacer un trabajo muy dedicado con muchas otras mujeres, porque no todas hemos vivido las mismas circunstancias. Mi deber es ayudar e impulsar a estas mujeres. Es lo que sentimos que debemos hacer en la minería. En WIM practicamos en su forma más amplia, la sororidad; somos una hermandad de mujeres en un sector que sigue teniendo resistencias, que tiene complejidades que aún deben resolverse.

Recientemente fuiste nombrada Vicepresidenta en México de ALMA (Alianza Minera de América Latina); se mencionaron 3 ejes estratégicos prioritarios en la integración de este organismo: educación ciudadana minera, desarrollo de inversiones responsables y combate a la extracción ilegal de minerales; en este sentido, cómo encajan o empatan dichas estrategias con tu trabajo al frente de WIM?

Sin duda, estos ejes estratégicos son muy importantes y destaco en forma particular el de la educación, sin embargo, hay temas que son muy específicas en cada país, como es el caso de la minería ilegal en Perú, Ecuador y Colombia. Principalmente, se buscará hacer un frente común a problemáticas similares. Por otro lado, Será muy interesante y enriquecedor tratar de replicar lo mejor que se ha hecho en los diferentes países en cuanto al desarrollo del trabajo de las mujeres y replicarlo a la medida de nuestras propias necesidades. 

Cuáles son los retos principales de la industria minera en un contexto mundial abocado a la sustentabilidad en todos los ámbitos y al mismo tiempo con la necesidad de eficientar sus operaciones ?

Creo que uno de los retos más importantes es la certeza jurídica y la seguridad patrimonial. Si esas dos circunstancias no están garantizadas, desarrollar proyectos mineros con un enfoque sostenible es “remar cuesta arriba”. Las empresas mineras están haciendo todas las actividades para hacer sostenibles sus operaciones, se han reinventado, se han reestructurado para darle continuidad a sus proyectos, con independencia de los factores nacionales e internacionales que se presentan. Pero no ha sido una labor sencilla, entonces, yo creo que mientras esas cosas no estén plenamente garantizadas ni materializadas, será complicado poner en marcha nuevas operaciones; y a lo anterior habrá que sumarle además la  volatilidad geopolítica. 

En el contexto internacional hay un encarecimiento de ciertos insumos, que son necesarios para la minería y eso está generando una inestabilidad impresionante para grandes proyectos en curso. Ha sido una turbulencia relevante para el sector, pero también estoy cierta de que esas turbulencias deben ir aminorando. Vivimos una etapa de resistencia, pero con un propósito, no solo por el negocio, sino por el desarrollo de las comunidades anfitrionas que dependen tanto de los proyectos. 

Aún persiste una imagen negativa del sector entre la sociedad en general, en este sentido, desde una perspectiva con mayor inclusión de las mujeres en la industria minera, cómo cambiar esta imagen?

Principalmente, debemos contar todo lo bueno que hacemos en la minería y las mujeres tenemos una voz firme y legítima para hacerlo. Porque nuestro enfoque ha sido hacer lo correcto y hacerlo bien, pero ahora la manera de socializarlo y difundirlo es dar voz a las mujeres que han sido testigos y artífices de cómo hacer una minería consciente y con propósito. Tenemos que salir a contar esas historias de la minería, y ser la contraparte que presenta datos duros y muy bien fundamentados para contrarrestar narrativas tergiversadas o con algún interés específico.

Quiero decir que estamos por lanzar uno de nuestros proyectos, el pódcast Voces WIM, cuya finalidad es recopilar las experiencias de las mujeres en las diferentes áreas de la minería; buscamos que sean charlas desenfadadas, muy relajadas, en las cuales las mujeres relaten como ha sido su incursión en esta industria, que hablen sobre los retos que han tenido que superar, sus logros o satisfacciones, etc.

Cómo visualizas a WIM en el futuro? Continuará siendo necesario hablar sobre la inclusión, paridad o equidad? 

Todavía existe mucho trabajo por delante, en el mediano y corto plazo. Tenemos asignaturas pendientes en cuanto a equidad, participación, brecha salarial, romper más techos de cristal, la erradicación de las violencias etc., pero mi mi sueño es que en algunas décadas, WIM ya no tenga razón de existir porque todos los temas que hoy nos ocupan fueron debida y suficientemente atendidos, que no sea necesario tener un organismo como WIM porque esos temas han sido superados, porque ya no haya violencia y hay equidad, porque a las mujeres que hacen el mismo trabajo que los hombres y tienen la misma capacidad y entrega de resultados, se les paga de forma equitativa. 

Tus mayores satisfacciones en el ámbito profesional?

Mis satisfacciones profesionales las construyo día con día, haciendo lo correcto y poniendo mis conocimientos al servicio de los proyectos en los que formo parte. Creo firmemente en la idea clásica de la justicia, de dar a cada quien lo suyo, conforme a la naturaleza de las cosas. En ese sentido, es muy gratificante realizar un trabajo donde proporciono mi conocimiento y experiencia, para apoyar las mejores causas y los mejores proyectos. Me siento muy satisfecha al saber que he puesto todo mi empeño y conocimiento al servicio de las comunidades. Y por otro lado, valoro muchísimo todo el trabajo que hacemos en WIM y en el que estoy acompañada por un grupo de increíbles mujeres.