OBITUARIO

Ing. Jorge Villaseñor Cabral
1943 -2026

Jorge Villaseñor Cabral, “el minero”, el sexto de quince hijos, nació en el mineral de Candelaria Chalchihuites en 1943 en una familia de gran tradición minera. De joven, su padre el también ingeniero de minas  Luis Villaseñor Shöle, lo envió a trabajar “a ver si sentaba cabeza” a las minas en Guanajuato, lo que le hizo descubrir su pasión. Se graduó como Ingeniero de Minas y Metalurgia por la Universidad de Guanajuato en 1967, y posteriormente obtuvo una Maestría en Administración (MBA) por el ITESM en la Ciudad de México (1975). A lo largo de su respetada trayectoria de vida y trabajo consolidó una percepción holística de la minería que abarcaba desde la geología avanzada, sistemas a cielo abierto, minas subterráneas y metalurgia, hasta el pleno entendimiento del financiamiento, coberturas y mercados internacionales. Fue un visionario y soñador, un hombre que vivió intensamente, con gran sentido del humor, un perseverante explorador, siempre inquieto, con una curiosidad innata y una habilidad envidiable para aprender. Generoso con su tiempo, su escucha y su palabra, tenía el don de hacer sentir a cada persona única y especial. Fue un ser extraordinario, de convicciones claras que equilibró la máxima eficiencia técnica con una profunda mirada humana, social y ambiental. 

En su trayectoria destacó por su capacidad innovadora, técnica y operativa. Dirigió con éxito operaciones de gran envergadura en la industria minera. Como Gerente de Operaciones de Minera Real de Ángeles (1979-1984), coordinó un proyecto de 200 millones de dólares para una mina con capacidad de 14,000 toneladas diarias. En Luismin (1992-2000), como Vicepresidente de Operaciones, transformó la filosofía de la empresa hacia un enfoque científico que redujo un 30% los costos operativos, al tiempo que lideró revisiones internacionales de debida diligencia en diversos países. Asimismo, impulsó la modernización de Minera Mexicana de Avino (1988-1992), duplicando prácticamente su capacidad diaria de producción.

Con una gran habilidad y capacidad de resolución de crisis complejas, mostró una enorme resiliencia y templanza ante los retos. Como Gerente General de Minerales de Bolaños (1984-1986), resolvió una severa parálisis operativa y administrativa, conformando un comité ejecutivo para conciliar diferencias. Además, durante una de las peores crisis inflacionarias de México, logró mantener a flote de forma independiente un proyecto de lixiviación en Pinos, Zacatecas (1986-1989).

En la Unidad Molango de Compañía Minera Autlán (1968-1979), ascendió desde jefe de turno hasta gerente de unidad, diseñando la mina subterránea de mayor productividad y menores costos en el país bajo condiciones climáticas extremas. En Luismin coordinó la reconstrucción total de la unidad San Antonio en solo cuatro meses tras los devastadores daños de un huracán, y estableció laboratorios de primera clase en análisis de agua, ensayos y biolixiviación.

En su apuesta por una  minería responsable y sostenible. Destacó significativamente por su capacidad para mediar y operar en entornos de alta conflictividad social. En Farallón Minera Mexicana (2004-2012), lideró la construcción y permisos del proyecto Campo Morado en Guerrero, diseñando un modelo de integración social con las comunidades que sentó un precedente ejemplar en la industria para la obtención de la licencia social. En Minera Real de Ángeles, resolvió con extrema delicadeza y éxito las complejas negociaciones con las autoridades y las comunidades. En Luismin su modelo de gestión social mereció elogios de organismos globales como el Conference Board en Nueva York y el ICME en Londres.

Siempre preocupado por la seguridad, bajo su gestión en Luismin, implementó sistemas de seguridad que disminuyeron en un 60% el índice de accidentalidad y obtuvo Certificados de Industria Limpia para todas sus unidades. 

Creyó firmemente en el valor de la gente, siempre mostró profundo interés por todas aquellas personas con las que iba compartiendo cada etapa de su vida. En Minera Real de Ángeles integró y entrenó una fuerza laboral eficiente partiendo de mano de obra local no cualificada. En Minera Mexicana de Avino, basó la reducción de costos en la capacitación adecuada de su personal para operar eficientemente tanto en yacimientos de baja ley como en minería subterránea. 

La minería fue su vida, y la vida se comparte. Especialmente en los últimos años, fue maestro minero en múltiples espacios, dedicó mucho esfuerzo en asesorar y formar a otros, alimentó el legado minero de México, en aulas magnas y altos despachos de empresa, en convenciones, en distintos eventos, y hasta en los espacios más informales. Aportó además su vasta sabiduría y experiencia para el fortalecimiento de operaciones mineras clave, la última como asesor estratégico en MGA Contratista Minera, donde trabajó hasta el final de su vida, y donde recibió amistad, respeto y reconocimiento profesional. 

Fue un activo pilar gremial que fungió como Consejero de la Cámara Minera de México durante diez años y presidió su Comité de Asuntos Comunitarios. Más recientemente de 2023-2025 fue un orgulloso Presidente del Distrito Durango de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM).

La suya fue una vida plena y larga: 83 años y 76 días. Jorge el hombre, con sus aciertos y sus errores, vivió con alegría, amor e intensidad. Fue muy amigo de sus amigos, siempre presente y cuidadoso de su familia, amigos y compañeros. Partió dejando el legado de un visionario e incansable luchador por una minería responsable, pero sobre todo, el recuerdo imborrable de un auténtico, orgulloso y ejemplar minero de corazón.