C.P. Liliana Esther Lemus Espinosa
Presidenta del Voluntariado Minero de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México
Cómo llega Liliana Lemus al frente del Voluntariado Minero (antes Comité de Damas) de la AIMMGM, cuál fue su motivación principal al aceptar presidir este organismo?
En primer término, debo decir que existe una relación de amistad y cariño de muchos años entre mi familia y la familia del Ing. Raúl García Reimbert y con el mismo Raúl,yo en lo personal tengo mucho respeto y admiración por su trayectoria y su trabajo en pro de la minería mexicana. Él me invitó a participar en su administración y apoyarlo a través del Voluntariado Minero. Por otro lado, no soy ajena al gremio: nací en Santa Rosalía, B.C.S., pueblo minero; provengo de una familia con gran tradición minera; mi papá era ingeniero metalurgista, mi suegro fue ingeniero en minas y mi esposo también trabaja en el sector. Menciono lo anterior para remarcar la cercanía y el cariño que tengo por un gremio al que siento como una gran familia.
Hace algunos años era socia en Torreón y aunque por cuestiones de trabajo de mi esposo era un poco complicado acudir a todas las reuniones del Distrito, en el camino conocí a mucha gente del sector e hice excelentes amistades con algunas de las señoras.
Todo ello me llevó a aceptar con mucho entusiasmo la invitación que me hizo Raúl para dirigir el Voluntariado Minero.
Cuál consideras que ha sido la importancia de este organismo a lo largo de más de 50 años de creación?
Me parece que en su momento, la creación del antes Comité de Damas y ahora Voluntariado Minero, fue fundamental porque estableció las bases de un acompañamiento comunitario y familiar. Es decir, antiguamente, las familias completas se asentaban en los campamentos de las compañías mineras, que como es sabido, la gran mayoría se ubicaba en regiones muy apartadas de los grandes centros poblacionales. El Voluntariado Minero le dio forma a espacios creados por nuestras antecesoras para convivir, para relacionarse y al final, gracias a su trabajo y dedicación podían apoyar a las comunidades mineras y su entorno como una manera más de acompañar la vida profesional de sus esposos.
A lo largo de los años, todo este trabajo ha hecho posible la concreción de logros muy importantes de orden social, se otorga apoyo a grupos de población vulnerable como son los niños y gente de la tercera edad, proyectos sociales de diversa índole y por supuesto, el otorgamiento de becas a estudiantes de Ciencias de la Tierra, entre otras actividades de gran relevancia.
Ahora bien, siento que tenemos una gran oportunidad de continuar este legado que recibimos y para lograrlo creo es menester hacer algunos cambios, sin perder de vista los valores y la esencia del antes Comité de Damas. Es un hecho que ahora las circunstancias y el contexto familiar y social son muy diferentes a lo que había hace 50 años cuando se creó el Comité, por lo que una reestructuración se vuelve un tema a estudiar y analizar. Sólo por mencionar un dato, los Estatutos son prácticamente los mismos de hace 50 años y algunos apartados ya están obsoletos o no tienen sentido en la realidad actual. Queremos honrar el legado del antes Comité de Damas, a la vez que proponemos como adecuarlo a nuestra realidad actual.
A qué tipo de cambios te refieres?
Una propuesta que se analiza es posicionar de una forma más reconocible o destacada e incluyente la labor de este organismo a través de la figura más amplia y atrayente, como pudiera ser la de un Voluntariado Minero.
La finalidad es que no necesariamente se identifique a este organismo con un género exclusivo (en este caso femenino), sino con personas de ambos sexos que tengan la disposición de ofrecer sus capacidades y talentos al servicio de las comunidades y el sector minero.
Hoy en día un gran número de mujeres profesionistas han incursionado en la industria minera y se ha dado el caso que sus parejas, interesados en pertenecer al sector e involucrarse en las diferentes actividades, no encuentran el vehículo para hacerlo. Es decir, creemos que esa ”restricción” de género, por decirlo de alguna manera, limita la incorporación de gente muy valiosa y con deseos de aportar su tiempo en las diferentes labores sociales de la Asociación.
Obvio decirlo, de ser posible realizar cualquier propuesta de cambio, siempre iría con la guía y acompañamiento de los socios y socias de la AIMMGM. Adicionalmente, se necesita también el sesoramiento en los temas legal y fiscal de parte de expertos en la materia, quienes nos indicarían la factibilidad de cualquier proyecto de reestructura, cambio de objeto social, estatutos, etc. Este punto es solo un proyecto por analizar y refinar.
Cómo atraer a las nuevas generaciones de señoras para que formen parte del Voluntariado Minero?
Creo que tendríamos que incorporar ciertas líneas de acción para hacer a este Voluntariado Minero más interesante y atractivo para las nuevas generaciones, sin olvidar por supuesto la esencia de su creación que es la labor social comunitaria. Mencionaba líneas arriba que las circunstancias ahora son muy distintas de lo que eran hace muchos años, lo cual no significa que esto sea bueno o malo, sólo es diferente, y bajo esa mirada es que ahora la parte social y de convivencia entre las señoras quizá no es suficientemente atrayente para las mujeres jóvenes de la minería.
Anteriormente, las familias completas vivían en determinada comunidad, crecían juntas y se podía hacer amigos para toda la vida. Ahora, lo más común es que los ingenieros se trasladen a los sitios en los que se ubica la operación minera y el resto de la familia permanece en otro lugar; entonces, esta dinámica complica las relaciones sociales. En este punto, yo creo que definitivamente la Asociación juega un papel muy importante porque favorece la integración social y la vinculación entre todos los que somos parte de la industria minera en el país.
Esta directiva busca la manera de incorporar actividades que sean de gran interés, como las conferencias de mujeres que cuentan con una gran trayectoria en el sector, son historias que creo tendríamos que conocer; aunado a temas de impacto social, se buscaría presentar también proyectos de emprendedurismo, finanzas personales, de salud. La idea es que las mujeres jóvenes sientan que formar parte del ahora Voluntariado Minero es una manera de relacionarse para cumplir con objetivos muy personales de crecimiento y desarrollo.
Cuáles son las líneas generales del plan de trabajo al frente del Voluntariado Minero de la AIMMGM?
Tengo la fortuna de contar con un equipo de trabajo integrado por mujeres muy entusiastas, proactivas, con mucha experiencia en diversas áreas y muy comprometidas. Juntas, nos hemos involucrado de manera muy seria en el desarrollo del programa de trabajo a desarrollar los próximos dos años; de manera muy resumida, son 4 las líneas en las que nos vamos a enfocar:
- Vinculación con la educación
- Apoyo comunitario y social
- Apoyo en la conservación del medio ambiente
- Programas de emprendimiento y cultura
En el apartado de Vinculación con la educación, nos interesa muchísimo el acceso a la educación y el desarrollo profesional nuestros jóvenes becarios; con esa finalidad, se buscará establecer alianzas con universidades para conseguir mentorías, queremos dar un seguimiento más puntual a la entrega de becas, apoyar a los estudiantes de forma integral, desde la misma universidad, hasta su inserción en el mundo laboral.
Al respecto, se llevarán a cabo reuniones con los becarios en los diferentes Distritos para platicar con ellos, intercambiar ideas y conocer de primera mano cuáles son sus necesidades. La primera de estas reuniones ya se realizó en agosto y fue en Durango con los estudiantes de los últimos semestres de Ciencias de la Tierra. Una de las peticiones más solicitada es la ayuda para realizar sus prácticas en las empresas del ramo. La idea es replicar estas reuniones con los estudiantes, ya sea de forma presencial o virtual para brindarles un acompañamiento en su recorrido, desde la universidad hasta el mundo laboral.
Por otro lado, es muy importante destacar que un logro adicional de todo este trabajo sería motivar a estos jóvenes para que en un futuro formen parte de la Asociación y participen de forma activa en el sector.
Hay alguna historia o anécdota del sector que te haya sorprendido, que te haya conmovido o que recuerdes de modo particular?
Creo que hay muchas, pero destaco una en particular porque siento que me permitió conocer de forma muy cercana el impacto de la minería y como toca de cerca la vida de tanta gente.
A principios de la década del 2000, mi esposo, Tomás Iturriaga, comenzó a trabajar en el desarrollo de lo que era el Proyecto Los Filos en Mezcala, Guerrero. Mis hijas eran todavía muy pequeñas y decidimos que lo mejor para la familia era vivir en Cuernavaca, Morelos, mientras él permanecía en la comunidad de Mezcala, Gro. Recuerdo muy bien las primeras veces que lo visitábamos y él nos mostraba la región y hablaba con gran entusiasmo de los sitios donde al concluir el desarrollo del proyecto se ubicaría la mina, la planta, las oficinas, etc. , y yo lo único que veía a mi alrededor eran cerros, brechas, todo despoblado, y por supuesto, no había luz, es decir, no podía siquiera imaginar los planes e ideas que escuchaba en ese momento.
Y en el transcurso de 7 años la mina se construyó y Mezcala se transformó. Se creó la infraestructura eléctrica, se hicieron vías de acceso, se crearon fuentes de trabajo para los habitantes y la derrama económica era visible en la calidad de vida de la población en general. Se contaba ya con todos los servicios que se requieren en cualquier comunidad y la actividad comercial registró un avance muy importante.
Ser testigo de esa transformación, como la minería puede crear de la nada y hacer posible el desarrollo y crecimiento de una comunidad fue una gran oportunidad de vida para nuestra familia
Cuál ha sido hasta ahora tu mayor desafío o reto como mujer con una gran historia de vida en el sector minero?
Siento que me ha tocado vivir la misma experiencia que han tenido muchas mujeres antes que yo y que se repite todavía por las características muy particulares de este sector. Me explico, mi esposo y yo hemos estado separados físicamente por periodos a veces prolongados; mientras él se encuentra en los proyectos mineros en los que ha sido asignado, yo me hago cargo del día a día de una casa, así como en su momento, de la crianza de mis hijas. He sido muy afortunada porque mi esposo ha sido muy buen padre en la distancia y siempre hemos mantenido una comunicación muy estrecha, sin embargo, ha habido momento difíciles -como en cualquier familia- en los que he estado sola y por supuesto, se extraña la presencia o el acompañamiento de una pareja. Pero al final, puedo decir que hemos tomado las mejores decisiones y estoy profundamente orgullosa de la familia que hemos conformado; es una gran satisfacción ver a mis hijas, plenamente realizadas, independientes y cumpliendo cada una sus metas y sueños. Mis nietos, Ernesto y Lorena, complementan mi felicidad familiar.
Cómo te gustaría dejar el Voluntariado Minero en dos años mas cuando finalice tu gestión?
Quisiera dejar un Voluntariado Minero con unas bases de trabajo muy sólidas. Por supuesto, sé que dos años son insuficientes para concretar todo lo que estamos proponiendo, pero queremos que los objetivos que nos hemos trazado sean tan atractivos y sólidos que los siguientes grupos de trabajo deseen continuarlos y darles seguimiento.
Soy una convencida de trabajar siempre en beneficio de la comunidad y devolver de alguna forma todo lo que hemos recibido como familia y en nuestras propias historias de vida.
